Te basta con una simple sonrisa, o un mal día, para que el mío cambie completamente.Todo el mundo alguna vez en su vida, ha necesitado una sonrisa de una persona especial incluso en los casos más extremos, es como si dentro de nuestro cuerpo hubiera una bombilla que se enciende con un ":)" o que que apaga con un "no es mi día." Te pierdes en un mundo en el que la reina se llama "confusa" de la capital "no se que pasa aquí" del país "no se que me quieres demostrar con todo esto" . Muchas veces te paras a pensar: Tenías que ser tú ¿verdad? Y hay algo dentro de tu cabeza que empieza a dar vueltas y te llega a la cabeza un mensaje, que parece salido de esa propia persona de la que hablas que te dice: Sí, tenía que ser yo y aquí estoy para decidir si enamorarme o pasar de este embrollo a lo que muchos llaman "cosa de dos". Ya está, ya te quedaste petada pensando: ¿De donde coño he sacado yo semejante paranoia? Te empiezas a reír, normal no es algo que pase todo el rato, a no ser de que ya sea casos super-hiper-mega-ultra-extremos. A veces exageramos demasiado las cosas, las buenas y las malas, las chicas somos así, muchas veces nos sienta mal hasta un simple "ola". También nosotras tenemos nuestros días malos y si de verdad hay algo que revienta del todo
es tener que aguantar el mal día de alguien, y que al día siguiente, ese alguien, no pueda soportar el mal día tuyo . Si es que me enfadas, alegras, entristeces, haces reír, enamoras, y de ahí viene la tontería de : Eres el interruptor de mi felicidad.
es tener que aguantar el mal día de alguien, y que al día siguiente, ese alguien, no pueda soportar el mal día tuyo . Si es que me enfadas, alegras, entristeces, haces reír, enamoras, y de ahí viene la tontería de : Eres el interruptor de mi felicidad.
No hay comentarios:
Publicar un comentario