domingo, 6 de noviembre de 2011

No busques el cielo azul todas las mañanas.

Llueve de nuevo. Camino por las calles; sombrías, a pesar de la hora que es. Me mojo el pelo, me empapo mis viejas botas, pero me da igual. Hace tiempo que el rímel escurre por mis mejillas, formando dos surcos negros bajo mis ojos.
Busco el sol. Miro hacia arriba y no veo más que nubes grises, que descargan gotas y más gotas de agua sobre mi cabeza. No encuentro la luz. Se ha esfumado, puede que para siempre. Quizás se la llevara él con el último beso que me robó. O quizás soy yo, que la escondí hasta que él volviera.
Voy sin rumbo fijo, vagabundeo de un lugar a otro por las calles que esta ciudad llamada olvido tiene. Tropiezo, me caigo y me vuelvo a levantar. Da igual lo llena de barro que me levante, ya me limpiará la lluvia.
Una fuerza desconocida me impulsa a seguir avanzando, me da ánimos, impide que me quede tirada en el suelo como una muñeca rota, sin ganas de luchar, sin ganas de enterrar aquel sentimiento en lo más hondo de mi pecho. Parece que esta tormenta no vaya a terminar nunca, parece que el cielo será siempre gris y que nunca más volveré a verlo azul y a rozarlo con la yema de mis dedos.
Aunque dicen, que lo mejor está a la vuelta de la esquina, que el tiempo pone a cada uno en su lugar y, que un clavo saca a otro clavo. No busques el cielo azul todas las mañanas, porque no lo vas a encontrar.
                                                                                                                     By: una amiga muy especial, Yaiza.

martes, 1 de noviembre de 2011

Y de repente...

Piruletas se convierten en cigarillos, las inocentes se convierten en putas, deberes se convierten en basura, un castigo se convierte en expulsión, móviles se utilizan en clase, refrescos se convierten en vodka, bicis se convierten en coches o motos, lo que eran besos ahora es follar, cuando un subidón era un columpio, cuando protección era ponerse el casco, la unica droga que conocias era cuando tenias tos, el peor dolor cuando te cortabas las rodillas, las despedidas eran solo hasta el día siguiente, teniamos ganas de hacernos mayores...

Dime que me echas de menos, que no tengo por que compararme con nadie, que no hay ninguna mejor que yo, que estoy guapa hasta cuando lloro. Dime que te pones celoso cuando me ves con otro, que te encanta que tenga una sonrisa que solo utilizo delante tuyo, que mi boca es la mas bonita y la unica que quieres besar. Dime que te importa que ahora mismo este llorando, que te gustaria estar aqui para consolarme, aunque ni yo sepa porque lo hago. Dime que tienes ganas de abrazarme y que te mire con cara de niña pequeña, que me necesitas.

Busco un lugar donde los tontos se quieran,

Donde se viva cantando, donde la borrachera sea rutina, donde no haya padres ni leyes que impidan vivir la vida, donde los besos no sepan a mierda, donde el amor nunca desaparezca, donde la fiesta no acabe, donde la gente no se muera. Pido un sitio donde no sean nulos los sueños, donde la droga sea buena y las personas también.