lunes, 26 de septiembre de 2011

Cuando subo a la moto ya anochece. Es precisamente en ese momento cuando la veo regresar. Conduce veloz, tal como es ella. Acompaña la curva con la cabeza, canturrea la cancion que esta escuchando en ese momento. Quien sabe cual es. Me parece otra vez alegre. Como siempre. Tal como la habia dejado. Contenta de su sonrisa, de la vida que lleva, de los sueños que persigue, de los limites que no conoce. Libre. Libre de todo eso que no la interesa incluso mas aun. Y entonces me alejo asi, viendola asombrada, mientras sonríe. Y soy feliz. Como hace mucho que no lo era...Culpable solo de esa inscripcion, inmensa, que ocupa toda la fachada de su casa. Esplendida, directa, hermosa. Y ahora ya no tengo dudas. No tengo remordimientos, ya no tengo sombras, no tengo pecado, no tengo pasado. Solo tengo unas ganas enormes de volver a empezar. Y de ser feliz. Contigo. Si, es asi. ¿Ves?, hasta lo he escrito: "Tengo ganas de ti."

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